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Karina Velázquez

Porrúa, su campaña 'inclusiva' y por qué fue un gran paso en falso

Porrúa, su campaña ‘inclusiva’ y por qué fue un gran paso en falso

By | Educación | No Comments
Tiempo de lectura: 3 minutos

Para estos momentos, estoy segura, ya muchos sabrán de la gran equivocación que cometió la empresa Porrúa, dueña de librerías en la Ciudad de México, tratando de mostrar “conciencia social”. Pero me permito en este artículo hacer un símil con otra campaña social que quizá les aclare todo a quienes todavía no comprenden cuál es el problema.

Por si no conocen el caso, un poco de contexto: desde finales de 2018, como ya sabemos todos y comentaba en otro post, se conocieron con cada vez más frecuencia casos de mujeres que en el Metro de la Ciudad de México y sus inmediaciones estaban denunciando intentos de secuestro.

Ante esto algunas empresas comenzaron a ofrecerse como espacios seguros para que mujeres que se sintieran vulnerables o inseguras pudieran refugiarse en sus instalaciones.

Y acá llegó la intervención errónea de Porrúa quien, tratando de aprovechar la ocasión como oportunidad de promoverse, desvió toda la atención ante su errónea aproximación al tema y luego con su “disculpa” que no fue disculpa.

Por qué Porrúa se equivocó con su campaña promocional

Con ese texto, con etiquetas como #NadieMenos #TodosMerecemosProtección y #NiUnoMenos cometieron el mismo error y la misma insensibilidad que en otros lares han proyectado hacia otro tipo de campañas que tratan de sensibilizar hacia la problemática aguda sufrida por un grupo en particular, por ejemplo, en Estados Unidos, #BlackLivesMatter o, traducido libremente, Las Vidas Negras Importan.

Esa campaña, Black Lives Matter, surgió ante el hecho de los tratos desiguales y las muertes desproporcionadas de personas negras, sobre todo a manos de la policía: un grito desesperado para decir que dejaran de matarlos.

Lo mismo ocurre con etiquetas y campañas como #NiUnaMenos. Es un hecho que la violencia en México ha aumentado, que las muertes de todo tipo son alarmantes, pero también es cierto que las mujeres están padeciendo tipos de violencia extrema, que además es minimizada por autoridades y por gran parte de la sociedad en muchas situaciones.

El esfuerzo de años por visibilizar la situación es porque precisamente hasta hace pocos años los casos no eran tan visibles. A raíz de los más recientes del Metro de la Ciudad de México la misma Jefa de Gobierno de la Ciudad de México afirmó que “en la última década y de manera paradójica, han aumentado las tasas de violencia contra las mujeres y han proliferado formas cada vez más crueles de agresión hacia ellas”.

Decir #NiUnaMenos no significa ‘excluir’ a víctimas de otros tipos de violencia o que esa otra violencia no existe. Tampoco que la atención solo debe de ser hacia mujeres. No es así. Como bien lo afirmó alguien en Facebook, descalificar esas etiqueta y campaña es tanto como ir a una marcha contra el cáncer a gritar “¡pero el SIDA también importa!”

Cuando se expresan frases como #TodosMerecemosProtección, aparte de una obviedad, se está acallando el grito particular y específico de las mujeres para, precisamente, se les dé iguales garantías y protección que a todos, para empezar, que puedan circular en todos los espacios sin recibir violencia alguna, ni de palabra, intención u obra.

Pedir igualdad, pedir derechos similares no quita nada a nadie: únicamente solicita que se generen medidas para que no se hagan de lado las múltiples denuncias y problemáticas que las mujeres hemos estado denunciando POR AÑOS, pero que sólo han comenzado a hacerse más visibles gracias a nuevas herramientas de comunicación, como las redes sociales.

Así que, Porrúa: su campaña muestra y mucho que en su staff o en su agencia de publicidad tienen a muy poca gente que tenga en su cabeza una perspectiva de género, que sepa comprender y que no caiga en esto:

¿Ya comprendieron? Espero, en serio, que sí…

La ceguera selectiva de las autoridades ante la violencia de género

La ceguera selectiva de las autoridades ante la violencia de género

By | Políticas Públicas | No Comments
Tiempo de lectura: 2 minutos

Actualización: Al parecer las autoridades de la Ciudad de México, tras las múltiples críticas a la reacción inicial que mostraron, que consistió básicmente poner el peso de todo en las víctimas, ya anunciaron que tomarán diversas medidas al respecto.

Aquí cuentan qué harán y, aunque es un avance, definitivamente las mujeres tenemos que estar atentas y darles seguimiento a que sea un esfuerzo continuo y no dejar que pase otra vez lo que pasó inicialmente y que narro en el resto de este post.

Desde finales de 2018 y todo este mes de enero de 2019 se han ido conociendo más y más casos de jóvenes mujeres que han denunciado, a través de redes sociales, que han sufrido intentos de secuestro en el Metro de la Ciudad de México o en las cercanías a alguna línea de este transporte.

La actitud de las autoridades deja mucho qué desear: su primera reacción fue afirmar que “no existían denuncias” y a exhortar a las afectadas que acudieran a denunciar.

Sabemos que las autoridades en México parecen vivir en un mundo aparte del de los ciudadanos. Sin embargo, esta respuesta es todavía más insensible y grave que su respuesta habitual: implica, en la práctica, afirmar que lo que se está denunciando informalmente no existe porque no hay una denuncia formal. También significa que se deja todo el peso de iniciar cualquier acción en el hecho de que las víctimas puedan (o quieran, tras el trauma vivido) denunciar.

Es triste que las autoridades necesiten incentivos para hacer algo ante un hecho tan grave como un posible secuestro, con fines quién sabe de qué tipo (¿asalto?, ¿petición de rescate?, ¿violación?, ¿algo peor?)

¿Qué problema podría causarles a las autoridades de la Ciudad de México anunciar, desde que comienzan a saberse de estas situaciones, que se tomaron medidas preventivas firmes e indispensables?

Entre otras, revisar el funcionamiento de las cámaras existentes y aumentar su número; mejorar la presencia de oficiales de Policía en las línea; generar más formas de denuncia, más simples, más rápidas; sensibilizar a todo el personal del metro y oficiales de Policía para mejorar su trato, sí, de cualquier persona que sufrió un delito pero, sobre todo, de las mujeres que muchas veces son revictimizadas al negárseles la denuncia, al minimizar sus dichos, al cuestionárseles cómo iban vestidas, por qué iban solas, si habían ingerido alguna bebida alcohólica o drogas, en fin, de nuevo, culpar a la víctima o hacerle sentir que su caso es una exageración.

También les haría bien revisar las iniciativas de la sociedad civil, que por cierto, ya ha avanzando mucho más respecto a lo que parecen estar haciendo las autoridades, por ejemplo, la recopilación geolocalizada de los casos denunciados en redes sociales: Serendipia Digital.

Ofrecer seguridad a los grupos vulnerables no es una graciosa concesión, no es un privilegio, es lo mínimo que el Estado debe de ofrecer, al ser el encargado de evitar los delitos en una sociedad. ¿Qué esperan las autoridades para hacer su trabajo?

Cómo aplicar lavado de cerebro a su esposa… con anuncios de Facebook

Cómo aplicar lavado de cerebro a su esposa… con anuncios de Facebook

By | Educación | No Comments
Tiempo de lectura: 3 minutos

A veces una no puede creer lo que lee en Internet. Hoy me tocó leer un artículo que reporta que una compañía está aprovechando Facebook para ofrecer una variedad de anuncios que sirven para ‘lavar el cerebro’ de los y las esposas de los/las contratantes y que hagan lo que ellos quieran.

La compañía afirma que puede mandar todo tipo de anuncios a la persona enfocada, pero la campaña en particular que es una verdadera vergüenza es la de “inicia las relaciones sexuales”.

Consideremos esto: los machos de por sí ya nos callan, nos interrumpen, nos aplican ‘gaslighting’ -negar que lo que vemos, experimentamos o sentimos sea cierto, por mucho que sea repetido e incluso tengamos cómo probarlo-. Una forma más de manipularnos NO es necesaria.

Cómo funcionan el servicio de lavado de cerebro de Spinner

De acuerdo al artículo, podría ocurrir que eres una mujer que perdió su trabajo o tiene un trabajo de pesadilla, quizá no has estado bien de salud, tal vez perdiste a un amigo por fallecimiento o alejamiento, así que, obviamente, no estás en el humor de tener relaciones sexuales. ¡Pues llegó la maravillosa herramienta de Spinner! *sarcasmo*

Así que el contratante de los anuncios de Spinner puede pagar 29 dólares para que enfoque anuncios a una esposa -también incluye colegas, amigos o familiares-.

Con ese pago, el interesado puede elegir una serie de campañas, desde uno para convencer a alguien para hacer un avance sexual a su marido/pareja/novio, etc., hasta otros que buscan darle la idea a la persona de dejar su trabajo, declarar matrimonio o comprarle un perro a los niños.

Lo peor de todo que la persona manipulada podría no saber lo que está sucediendo: se le manda a la persona objetivo un link a través de un mensaje de texto, el cual, al darle click, liga ese teléfono a la campaña. Así, de ahí en adelante recibirá “artículo” promoviendo lo que sea que el contratante quiera que la otra persona haga.

La persona, de esta forma, recibirá 10 artículos en diferentes contextos (Facebook es uno, pero hay otras formas), hasta 180 veces en un periodo de 3 meses.

What?De acuerdo a la compañía, sus campañas sí dan resultados. Esto lo saben pues envían una forma para conocer si los usuarios obtuvieron lo que querían.

¿Qué podemos hacer las mujeres?

Por supuesto, este tipo de cosas hay que tomarlas con un granito de sal: podría ser que no funcione por una variedad de razones, para empezar, las mujeres no somos tontas como para no ver que nos están llegando excesivos mensajes de un mismo estilo.

También podría ser que realmente el servicio no tenga tantos clientes como se piensa que tiene (porque son opacos y no ofrecen datos), pero sin duda pone de manifiesto cómo algunos se aprovechan de dos cosas que casi siempre van de la mano: el capitalismo y el patriarcado. Si ya de por sí no le tienes respeto a tu compañera de vida, ¿por qué no intentar bombardearla con ‘artículos’ para que haga lo que tú quieres? *sarcasmo que llega al cielo*.

Sin embargo, ya que Facebook únicamente ve por sus ingresos y no le interesa nuestro bienestar, no se puede esperar que hagan nada al respecto: Spinner (y otros ‘inteligentes’ negocios) intentarán hacer lo mismo.

Por desgracia, la única herramienta actualmente es estar atenta, bloquear ese tipo de contenidos si los llegamos a recibir en algún momento y, sobre todo, evaluar si esa pareja que decidió manipularte en vez de apoyarte con tus problemas no es quien también deba de ser bloqueada de tu vida.

Perfectas incluso en el embarazo

Perfectas incluso en el embarazo

By | Misoginia | No Comments
Tiempo de lectura: 4 minutos

Vivimos en un mundo donde el control de nuestros cuerpos es permanente. Ocurre desde niñas, incluso desde bebés – esos aretes que se les ponen a las nenas, les duela o no, sea su opción o no-. En las mujeres se imponen todo tipo de acciones sobre lo que somos porque así lo decide la sociedad.

Y ese control de nuestros cuerpos avanza y evoluciona hasta llegar a nuestra edad adulta. Entonces ocurre que se nos pide ser no sólo agradables, sino perfectas: tantos años de decirnos cómo debemos de vernos, vestirnos, hablar, caminar, sonreír, ser, tienen ese objetivo.

A algunos les parecerá exagerada la afirmación, pero sólo hay que revisar un hecho: esta exigencia de perfección ha llegado a niveles en que no se permite a las mujeres ni siquiera pasar uno de los cambios más radicales que vive nuestro cuerpo, el embarazo, sin que nos estén controlando.

No importa que, literalmente, dentro de nosotras esté creciendo una persona en potencia, desde un montón de células sin sistema nervioso y que solamente están interconectadas entre sí hasta verdaderamente ser un feto con todas sus funciones completas. Tampoco importan todos los cambios que en nuestro cuerpo ocurren para hacer esto posible: para ser una “buena madre” en 2019 parece que muchos esperan que sigas ciertos parámetros.

Esto lo discute Rebecca Onion en un reciente artículo en Slate. La analista describe cómo algunas mujeres que se dedican al fitness publican imágenes de ellas con un cuerpo que podría ser el de una atleta olímpica, pero con la ‘pancita’ de embarazada añadida.

Y el asunto es que ahora no sólo las asesoras en fitness están buscando presumir lo poco que subieron de peso en sus embarazos, cuán mínimamente visible fue su embarazo, qué tan rápido se recuperaron después del embarazo, etc. También influencers de otros tipos parecen estar siguiendo estas ideas.

El mundo parece olvidar que un embarazo no es algo para ser tomado a la ligera. Qué felicidad por aquellas mujeres que no experimentan molestia alguna y pasan su embarazo sin la menor preocupación, haciendo menús, tomando sus vitaminas prenatales, con un médico privado que les lleva sus revisiones.

La vida no es tan sencilla si tu cuerpo simplemente no quiere cooperar, por ejemplo, si tus náuseas matutinas se convierten en vespertinas y hasta nocturnas (en mi caso, las sentía cuando fuera que mi cuerpo percibiera un aroma no agradable para él, incluso el olor de los tacos que antes de embarazarme amaba).

Tampoco es tan fácil considerando que un embarazo a veces te drena la energía, ya no digamos para salir a caminar, para levantarte de la cama y hacer cosas ligeramente energéticas. Yo podría haber dormido de 18 horas de corrido si no fuera porque trabajé durante mi primer embarazo y porque me encargaba de mi hija menor, casa y mascota durante el segundo.

Pero es el hecho de que siquiera se le pida a las mujeres ser perfectas en esta etapa la que es el gran problema, un problema enraizado, como bien dice la analista, en la misoginia y el patriarcado.

La premisa misógina es “no importa que estés alojando a una persona en potencia y tu cuerpo cambie radicalmente, las mujeres están para complacer a otros y no para ‘dejarse ir’ “. Y como la misoginia y el patriarcado es tan prevalente, por desgracia también existen mujeres que defienden estas ideas.

Y tan es una idea misógina que, como bien lo narra la autora, ese tipo de fotos son publicadas en incontables foros donde se promueven estas ideas de odio a las mujeres. A cualquier mujer que suba de peso, no importa que se deba a su embarazo, se le califica de “asquerosa”, se le llama “ballena”, se les exige que bjen de peso tan pronto como sea posible y se elogia a todas aquellas que presumen sus abdominales a días de haber nacido sus hijos.

La misma frase de ‘dejarse ir’ es misógina en sí misma. ¿En qué forma se dejó ir una mujer? ¿En qué forma una mujer deja de dar algo de valor por el hecho de tener haber subido de peso?

Estos machistas parecen pensar que, en primer lugar, por ser hombres merecen que la otra mitad de la humanidad luzca como ellos quieren, para su propia satisfacción, además de que deciden ignorar todo el esfuerzo y sacrificios que requiere tener un cuerpo como el que presentan estas influencers, una realidad poco accesible a la mayoría de las mujeres.

Quienes son asesoras en fitness, actrices e influencers dedican su día, su vida entera a su aspecto y tienen asesores para tener este tipo de cuerpo. Simplemente no expresan el tiempo y esfuerzo que requiere mantenerse así porque, además, no pueden descuidar ni un segundo sus “deberes” como madres y esposas para poder cuidar su aspecto.

La situación es irónica, por otro lado: ser una mujer casada, con hijos, que incluso administra carrera y casa, según ellos, no es impedimento para lucir así. Sin embargo, a un hombre casado, con hijos, con una carrera y que, pensemos de forma optimista, ayuda al 50% en una casa y está igual de ocupado NO se le exige un cuerpo perfecto.

Y no tendría que exigírseles, tampoco, en aras de una igualdad mal entendida. La sociedad no tiene derecho a fiscalizar el cuerpo de nadie. De hecho, como ya se dijo, no lo hace con los hombres, ¿por qué las mujeres no tenemos el mismo beneficio de simplemente ser? Ahí está, diría yo, el meollo del asunto.

El problema con las mujeres enojadas: esas personas que quieren censurarlas

El problema con las mujeres enojadas: esas personas que quieren censurarlas

By | Análisis | No Comments
Tiempo de lectura: 3 minutos

Para el siguiente acto necesitaré una mujer a la que nunca le hayan dicho “ya, tranquila, no es para tanto”, “cálmate y discutimos”, “pero ¿por qué te enojas?” y frases similares encaminadas a hacernos sentir que la emoción del enojo sólo la pueden experimentar y mostrar los hombres, porque en su caso es justa indignación, pero no las mujeres, porque es “exceso de emociones”, “poca lógica”, “poca imparcialidad” (pues, nos manexplican los ‘onvres’, enojarse en una mujer es ‘exceso’ de emoción’).

¿No? ¿Nadie? Claro, difícilmente encontraré a mi voluntaria porque es complicado encontrar una mujer que no le hayan dicho alguna de estas frases controladoras y de censura porque no pueden soportar su enojo.

Y existen datos que confirman la anterior afirmación: en 2015 se realizó un estudio de la Universidad Estatal de Arizona en la cual una psicóloga realizó un experimento usando una estructura de jurado. Reclutó a 210 estudiantes de licenciatura de diversos grupos sociales, dos tercios, mujeres, el resto, hombres.

Para simular una situación donde fuera importante argumentar, se presentaron a los estudiantes transcripciones del juicio a un acusado de homicidio. En este escenario, los jurados deben expresar sus opiniones y ser cuidadosos al analizar un caso, porque si el veredicto es erróneo, podría dejarse libre a un culpable o condenarse a un inocente.

Una vez que leyeron las transcripciones, los estudiantes simularon ser el jurado, leyendo textos que los presentaban como un determinado miembro de éste. Al principio de la lectura se decía si la persona era hombre o mujer. Entonces uno de los participantes se negaba a ir con la opinión de la mayoría, expresando argumentos que reflejaban enojo (“de verdad esto me hace enojar”), miedo (“me asusta pensar que…”) o ninguna emoción.

La expresión de enojo en unas ocasiones y miedo en otras era importante, ya que los investigadores buscaban saber si ambas causaban igual reacción o sólo el enojo. En el primer caso, se podía concluir que el efecto causado se le daba a cualquier emoción, lo contrario significaba que sólo el enojo generaba un efecto.

Entonces se medía la confianza que los miembros del ‘jurado’ tenían en el veredicto, tanto antes de escuchar la argumentación de los no convencidos como después.

Resultó que hombres y mujeres tenían diferente influencia al expresar enojo. Cuando un hombre expresaba enojo al deliberar contra la opinión general, los jurados cambiaban o dudaban de su veredicto inicial. Cuando una mujer mostraba enojo al argumentar contra el veredicto de los demás… los jurados se sentían más confiados en su propio juicio. Este efecto no ocurría al expresar miedo.

¿Qué significa esto? Simple: los participantes veían a una mujer enojada como más “emocional”, lo que los hacía tener más confianza en su propia opinión, pues para esos jurados su enojo ‘borraba’ su credibilidad. En el caso de los hombres, expresar enojo los hacía más creíbles, lo cual los hacía sentir menos confianza en su propio veredicto.

Este experimento confirma algo que las mujeres hemos experimentado por años: simplemente expresar enojo (sin insultos o agresión hacia nadie, ni de obra ni de palabra, simplemente mostrar nuestro coraje con frases como “me molesta que”, “me enoja que” y algunas veces el lenguaje no verbal acorde a esa emoción) causa que no se nos tome en serio.

También significa, la mayoría de las veces, que se nos quiera censurar, minimizar nuestra emoción o hacernos sentir que está mal mostrar enojo, no importa lo que nos haya ocurrido para sentirlo (¿recuerdan las frases al inicio de este texto?)

Es totalmente inaceptable que perdamos credibilidad si mostramos enojo. Porque no, como decía en cierta red social, que te enojes no causa, como si presionáramos un botón, que nuestra capacidad para discernir y pensar se apague.

Tampoco es válido que nos quieran callar para indicarnos cómo debemos discutir y sentirnos (a esto se le llama tone policing). Algunas veces el enojo es justo y si pensamos en la injusticia que puede rodear la vida de una mujer, sería extraño que no estuviéramos enojadas, porque no somos unas Stepford Wives.

Stepford Wives

Stepford Wives, las mujeres perfectas porque… no eran mujeres.

Así que, si eres un hombre que se dice aliado, que está tratando presuntamente de entender las luchas feministas, para de censurarnos y de vernos como poco creíbles porque estemos enojadas al decir algo. Comienza a escuchar y a tratar de entender las razones detrás de ese enojo.

Y si eres un ‘onvre’… pues qué lástima, porque por mucho que sigas intentando hacernos tone policing, intentando disminuirnos o censurarnos porque, según tú, somos unas ‘feminazis’ (cosa que no existe) que además están enojadas, no nos callaremos ni dejaremos de expresar lo que sentimos cuando sea necesario.

Las madres trabajadoras beneficia a hijas e hijos

Las madres trabajadoras benefician a sus hijas e hijos

By | Estadísticas | No Comments
Tiempo de lectura: 2 minutos

Estados Unidos. Ese país que muchos quieren creer que es la cuna de todas las libertades y del progreso, pero… muchas veces las cosas no son como parecen.

En cuestión de progreso para las mujeres, por ejemplo, existen muchas situaciones en las que muchas de ellas deben luchar día a día no sólo con las dificultades comunes de la vida diaria, sino con las actitudes que hacia esas actividades tienen otras personas.

Por ejemplo, recientemente se reveló que en Estados Unidos unas 25 millones de madres viajan, trabajan y progresan en sus carreras gracias a su esfuerzo, además de, obviamente, seguir criando a sus hijos (idealmente no solas, pero muchas definitivamente como madres solteras).

Sin embargo, un tercio de los estadounidenses, según un estudio de 2015 de Pew Report, a pesar de que las madres trabajadoras son una realidad y para muchas es necesario trabajar, consideran que la situación ideal para los niños más pequeños es aquélla donde las mujeres no trabajen en lo absoluto.

No se puede comprender cómo en pleno 2018 existen ideas así, además de que no se considera la situación económica de las madres que trabajan, pues quizá no es una opción, sino una necesidad. Y, evidentemente, no se dice lo mismo de los padres: sólo 4% dice que los padres no deberían trabajar cuando tienen niños pequeños.

Beneficios de las madres trabajadoras

Pero, les guste o no que las mujeres trabajen, los beneficios para los hijos no sólo son económicos. Investigaciones más recientes (de abril) encontraron que los hijos de madres trabajadoras llevan al crecer una vida diferente que los de madres que se quedan en casa y no realizan ningún trabajo externo, pagado (porque las labores del hogar SON trabajo).

Sobre todo las niñas: las mujeres que crecieron con madres trabajadoras tienen a su vez carreras (mucho más que quienes no) y también tienen trabajos mejores y con mayor paga (23% más de sueldo, para ser exactas).

Además, estos resultados también se reflejan de forma similar en países desarrollados, pues 21% de las mujeres cuyas madres tenían trabajos de supervisión tienen un mejor sueldo, comparado con 18% de las que tuvieron madres que no trabajaron externamente.

Los hijos, por otro lado, se vuelven hombres que hacen más labores de la casa y cuidan más de sus hijos si sus madres tuvieron una carrera: ocho horas a la semana más que los hijos de madres que no trabajaron fuera de su hogar.

Y no es de extrañar: al parecer los hijos que madres trabajadoras tienen puntos de vista más igualitarios, sobre todo si ven que ambos padres trabajan y se reparten las labores del hogar equitativamente.

No significa, en ningún modo, que las madres que trabajan externamente, por un pago, sean “mejores” que las que trabajan administrando las labores de la casa. Simplemente esta investigación sirve como un ligero empujoncito de ánimo a aquellas madres que dejan a sus hijos todas las mañanas pensando si no los estarán dañando o siendo “malas madres” como les dicen algunos. No es así. Pasa justo lo contrario.

Por qué es tiempo de prestar atención al terrorismo misógino

Por qué es tiempo de prestar atención al terrorismo misógino

By | Cultura de la violación | No Comments
Tiempo de lectura: 3 minutos

Recientemente el New York Times publicó un artículo sobre el más reciente asesinato masivo con un vehículo, ocurrido en Toronto, donde un hombre atropelló a personas en una acera, mató a 10 e hirió a 15 más.

La mayoría de las personas que fallecieron en ese trágico evento fueron mujeres y por una razón: el hombre que condujo la vagoneta rentada ese lunes era un misógino que buscaba venganza ante que su enferma idea de que las mujeres le “negaban sexo injustamente”.

Como bien lo dice el artículo, este tipo de ideologías y quienes las están llevando a cabo no son un fenómeno reciente. Su primer prácticamente fue Elliot O. Rodger, quien en 2014 mató a seis personas en Isla Vista, California.

Tras este asesinato también se descubrió que tenía un manifiesto misógino, además de que promovía, a través de su canal de YouTube, el odio a las mujeres, llamándolas “zorras”, “malcriadas”, “presumidas” y peores calificativos.

Todo ello, como bien lo dice el artículo, ocurre porque desde hace varios años diversos grupos misóginos han surgido en Internet pero, lo que es más alarmante, se ha vuelto cada vez más evidente que sus acciones están pasando poco a poco de lo virtual a lo real.

Lo que hacen no puede considerarse más que terrorismo, terrorismo misógino, para ser precisos. ¿Y por qué llamarlo así? Las comunidades anti-mujeres son un hecho y han crecido exponencialmente, pasando desde los grupos de “derechos de los hombres” (MREs, por sus siglas en inglés) hasta los “artistas del ligue” (como se podría traducirse el término “pickup artists”).

Igualmente, sus ideas de odio a las mujeres son cada vez más organizadas y promovidas. Todos comparten la tendencia a creer, erróneamente, que las mujeres, sobre todo las más atractivas, les DEBEN atención.

Algunos de los defensores de estas ideas, como el grupo “incel” (involuntary celibate o celibato involuntario) en el que estaba el asesino de Toronto promueven la violación como una forma de terminar su situación. Algunos incluso han abogado por la “legalización” de la violación.

En algunos de estos grupos los asesinos de mujeres son elogiados como héroes. Algunos han seguido sus pasos, como un hombre que mató a 9 en Oregon en 2015, que nombró a Rodger en su manifiesto.

Grupos feministas, por cierto, sí han advertido acerca de estos grupos de odio y su propensión a comenzar acciones violentas en la vida real, incluso por más de una década. Quienes han alertado respecto a estas ideas, en vez de ser tomadas en cuenta, han sido descalificadas e incluso atacadas por esos mismos grupos a los que denuncian.

Pero creo que debe tomárseles en serio. Estos grupos fomentan acciones de miedo sobre la mitad de la población, algunos de ellos alientan a sus miembros más enfermos a llevarlas a cabo, otros incluso les dan ideas y sugerencias de cómo hacer lo peor.

Y si no creen que sea grave, que se esté extendiendo esta tendencia, solamente hay que revisar el caso de La Manada: un grupo en WhatsApp, de 21 hombres, que ‘bromeó’ sobre violar mujeres, ofreció sugerencias de qué ‘herramientas’ usar y, finalmente, logró su objetivo: que una chica fuera atacada por 5 de estos engendros, para después solamente ser acusados por abuso, en vez de violación, porque el juez no tomó en cuenta todas estas acciones premeditadas expuestas en su WhatsApp para su sentencia.

Creo que es tiempo de prestarle atención a estos grupos, al igual que se les presta a los extremistas de cualquier ideología o religión, porque poco a poco van convenciendo a sus adeptos de actuar respecto a sus equivocadas ideas y acabar con tantas mujeres como sea posible. No es posible que las autoridades no sepan de qué se trata ni tomen en cuenta la incitación al odio que ocurre en línea cuando hay un crimen. Ya es suficiente.

El feto ingeniero y por qué su mensaje va más allá de un meme

By | Educación, Feminismo | No Comments
Tiempo de lectura: 3 minutos

Quizá han visto circular el meme del feto ingeniero por sus redes sociales. A lo mejor no entienden en lo absoluto a qué se refiere el meme, quizá vieron una parte y no la idea completa, por lo cual su idea del mismo es incompleta.

Pues bien, por si no tienen ni idea, les cuento de qué trata y también por qué es más que un meme. La imagen que inició todo fue un cartel de una persona anti derecho a decidir en Argentina, que en una protesta contra la libertad de elección de cada mujer de continuar o interrumpir el embarazo (tema que se está discutiendo en esos lares), sacó el siguiente cartel:

Feto Ingeniero

Por supuesto, de inmediato se volvió burla de quienes conocen al menos un poco de biología.

Acá pueden ver algunos de los chistes que surgieron a raíz de esto:  http://cosecharoja.org/10-memes-para-el-feto-que-quiere-ser-ingeniero/

Un feto como el de la imagen, antes de las 12 semanas, no cuenta con sistema nervioso, no piensa, por lo tanto, no puede tener vocación alguna.

En cambio, la mujer que carga ese embrión puede ser alguien cuya vida se pone en peligro por terminar ese embarazo, violada, a quien le falló el método anticonceptivo y ya tiene otras bocas que alimentar y de las cuales preocuparse, y sí, alguien que se embarazó por accidente, pero que sabe que no tiene los recursos ni la capacidad física y emocional para tener un embarazo.

Es, por decir lo menos, una imposición criminal la que quieren hacer todas esas personas que pretenden ponerle aspiraciones y personalidad a un embrión que no se ha desarrollado ni tiene conciencia de sí mismo.

¿Les parece exagerado lo que digo de que es una imposición criminal? Nada más hace falta acordarse de las menores violadas que han tenido que peregrinar por hospitales porque los médicos, “por dictado de su conciencia”, les imponen lo que ellos creen y les imponen un embarazo y un bebé del que después, por supuesto, ni se preocupan.

Es criminal cuando se piensa que algunos han llegado al extremo de, aunque la vida de la madre corra peligro, hacerlas terminar el embarazo para que nazca un bebé (por poner un ejemplo, como en este caso: http://cosecharoja.org/la-dejaron-morir-en-nombre-de-la-moral/ ).

Y es absurdo cómo los anti-elección consideran que una persona hecha y derecha, con preocupaciones, aspiraciones, carencias, salud muy reales, es decir, la mujer embarazada, son secundarias a lo que puede ocurrir con embrión, que no es persona, bajo ningún concepto, porque no piensa, no tiene sistema nervioso y por tanto no siente, que incluso podría no nacer por causas naturales (porque el cuerpo hace eso por sí mismo muchas veces, terminar un embarazo de forma espontánea).

También basta pensar en el desequilibrio de cómo se toman las decisiones para ver por qué es absurdo lo que propone el cartel del cual se hicieron tantos chistes, burlándose: si un hombre “determina” que no quiere que se lleve a término ese embarazo, pero que tampoco se encargará si la mujer por sí misma continúa, a ella la sociedad siempre la juzgará y catalogará de dos maneras: o “asesina” si decide terminar su embarazo antes de las 12 semanas, o “mamá luchona” (mote de burla que sustituyó a madre soltera) si decide tenerlo y criarlo. ¿A él? A él no le pasará absolutamente nada, seguirá su vida tan tranquilo, sin obligaciones ni estigmas.

Aquí hay que notar algo más: la decisión que menos cuenta en todo este asunto, para esos anti-elección, es el de la mujer. Sí, esa mujer que pasará por cambios físicos muy importantes en su cuerpo, que podría poner su salud en peligro -porque el embarazo en muchos lugares es factor de riesgo, si no, vea las estadísticas en México de muertes en mujeres embarazadas-, que deberá soportar burlas posiblemente, que deberá cambiar su vida entera.

Aunque ELLA sea la directamente afectada, para muchas “buenas conciencias” (eufemismo para gente que se mete en lo que no le importa y no ayuda cuando sí es necesario ayudar) es la que menos puede decidir. ¿Fascismo, dijo alguien?

Yo espero que, más allá de quedarse en meme que sirvió como burla contra esa gente, algunos comprendan el subtexto de la imagen del feto ingeniero, que resumió magistralmente esta persona:

“Espero que todo el mame del feto Ingeniero, les ayude a reflexionar sobre que los fetos no son personas y no pueden tomar decisiones propias, las mujeres si podemos y por eso el aborto debería ser seguro, legal y gratuito.

Bendiciones bbs. ❤”

Machos progre y su incapacidad para resistirse a NO ser los protagonistas

Machos progre y su incapacidad para resistirse a NO ser los protagonistas

By | Conversemos, Sin categoría | No Comments
Tiempo de lectura: 4 minutos

Esta semana me tocó leer, en el post de una compañera feminista en Facebook, la postura protagónica, absurda, incongruente, condescendiente de un macho progre.

Antes de continuar, les comento qué es un macho progre si nunca se habían encontrado con el concepto: se trata de ese espécimen que se dice progresista y que apoya el avance de diversas causas sociales, pero cuando se trata de la radical idea de que las mujeres son seres humanos, con los mismos derechos fundamentales que todos (feminismo), el macho que vive dentro de él le impide aceptar los avances que pide esta corriente.

La incapacidad del macho progre a dejar pasar lo que no le incumbe

Y bueno, respecto a este incidente, no sorprende su postura siendo un macho progre. Sin embargo, en esta situación el individuo en cuestión superó cualquier ejemplo que hubiera visto de machismo, conservadurismo, pasividad, homofobia y otras ‘bellas’ ideologías.

Analizar el hecho no tiene el objetivo en lo absoluto de humillarlo, porque ni siquiera mencionaré su nombre, sino que la idea es explicar qué y por qué todo lo que llegó a decir este individuo es injustificable, impertinente, insensible, en resumen, poco inteligente. Si tú eres hombre y piensas así, más te valdría autoanalizarte, estudiar y reflexionar.

El post ‘provocador’

El anterior título lo escribo con mucho sarcasmo porque no, para nada se trataba de un post provocador.

Esta imagen tiene como único fin ayudar a quien vive estas situaciones a reconocer la violencia y los grados de ésta que puede estar viviendo, que quizá ha normalizado y por ello no percibe.

Pues bien, el macho progre en cuestión llegó a opinar lo siguiente: “¿ Porqué (sic) no en lugar de obsesionarse en señalar los defectos de los muchos malos hombres y el error de la mujer al tolerarlo en su vida, se proponen exhaltar (sic) las cualidades de los pocos buenos y que antes de casarse o formar unión libre, se establezcanlas (sic) reglas del juego ? Creo se lograría más… En términos psicólogicos, no dejarán de haber parejas disfuncionales mientras la mujer masoquista necesite al hombre sádico (o viceversa) y formen la unión tácita. El error entonces no es sólo del hombre”.

En primer lugar, señalar lo que está mal no es ‘obsesionarse’ con nada y más cuando este post no era dirigido el agresor para atacarlo o cosa similar, sino una forma de alertar a la persona agredida.

En segundo, la existencia de hombres ‘buenos’ es irrelevante: los hombres malos son los que humillan, acosan, violan, matan a las mujeres. Si los hombres buenos quieren ‘reconocimiento’ tienen que hacer algo concreto para ayudar a la otra mitad de la humanidad, porque no, las mujeres no vamos a exaltar que se comporten con el mínimo de decencia hacia otro ser humano. Su inacción es ejemplo perfecto de la frase que dice: “La única cosa necesaria para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada”.

En tercero, antes de casarse o establecer una relación seria las personas violentas usualmente realizan un proceso de grooming o tratar a la posible víctima en una forma excesivamente agradable, amable, ‘romántica’, hacerla bajar cualquier defensa, aislarla de quien puede señalarles cosas inaceptables como los celos, la posesividad, el control que ejercen esas personas. No, no es posible “establecer ninguna regla del juego” cuando uno de los jugadores esconde sus cartas.

En cuarto, explicar y hasta justificar la violencia de género como la conjunción de una “mujer masoquista” que ‘necesita’ al “hombre sádico” es reducir hasta el ridículo cómo se llega a este tipo de relación, porque de todo tipo de mujeres, con todo tipo de estatus socioeconómico y educativo, incluso algunas feministas, pueden terminar en una relación violenta, ya sea violencia emocional, psicológica, monetaria o incluso física. ¿Cómo es posible? No, no es porque les guste sufrir, sino porque las multitudes de señales, micromachismos y violencia en general nos las han justificado día con día, desde niñas. Difícilmente las percibimos a menos que nos encontremos con una imagen como la compartida, que CUESTIONE ese status quo.

En quinto, culpar a la víctima es lo más bajo que puede haber, disfrazándolo de que es un ‘error’ de las personas involucradas en una relación. Además, nunca se habló de parejas heterosexuales solamente, pues es posible que esto exista en otro tipo de relaciones, por ejemplo, las homosexuales. Esto puede pasar porque a una parte de la pareja pueden haberle enseñado que debe aceptar la violencia como ‘parte’ del amor y a la otra muy posiblemente le dieron el rol de ser quien obtiene el poder en esa relación. No es así de simplista como un ‘error’.

No les cuento el resto de sus justificaciones cuando le respondieron varias mujeres, incluyendo muchas que trabajan diariamente desde su trinchera por acabar con la violencia, porque fueron ridículas, pero en resumen, cayó en homofobia (decir que las únicas relaciones ‘naturales’ eran las de hombre y mujer, aunque seamos ya 7 mil personas en el mundo y no se ponga en peligro ninguna ‘supervivencia’ de la especie con la existencia de personas homosexuales), en conservadurismo y egoísmo (afirmar que “hay valores universales” para luego implicar que esos valores universales son sólo los que él nos llegó a compartir), en pasividad (no se puede hacer nada contra estas situaciones, decía) y otras linduras.

Y todo porque quería reconocimiento, que le diéramos su premio por, según él, no ser de esos hombres malos que violentan, que le dijéramos que él sí se merecía una pareja por ser así (nunca se dijo ni que todos los hombres fueran violentos ni que no merecieran una pareja).

Si en vez de llegar desde una postura de soberbia, tratando de “hacernos ver” a las mujeres que les respondimos sus posturas, incluso contradictorias, que estábamos equivocadas; si hubiera llegado con una idea de escuchar y aprender, el resultado sería otro. Pero no. Su afán protagónico, convertir algo que no tenía que ver con él en algo centrado en él lo desvío todo. Y es una lástima, porque esta persona, que se niega a siquiera cuestionarse, después reproducirá todas sus tendencias con alguien en el mundo real. Y eso es lo más terrible de estos privilegiados machos progre.

Vinculan a proceso a activista por ‘ataque al honor’ contra presunto acosador sexual

By | Denuncia Pública | No Comments
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Algunas veces las cosas que pasan en este país, son, por decir lo menos, increíbles -y no en un buen sentido-.

Hoy me enteré, a través de una nota periodística compartida en un grupo feminista en Facebook, que la activista Lucero Circe López Riofrío fue vinculada a proceso por “delitos contra el honor” en Michoacán.

Los hechos por los cuales la vinculan a proceso por ataque al honor ocurrieron en enero de 2015, cuando se buscaba, mediante un grupo de trabajo, sustentar si había elementos para hacer la declaratoria de la Alerta de Violencia de Género en Michoacán.

Cabe recordar que en Michoacán, sólo en 2017, ocurrieron más de 60 feminicidios, en un ambiente de violencia generalizado, pues existen en la capital únicamente 290 casos de posible desaparición forzada.

En aquella ocasión la activista manifestó su rechazo a que se incluyera en el grupo de trabajo a un profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana, sólo mencionado en la denuncia como BCG, por haber al menos dos denuncias en su contra por acoso sexual.

Igualmente, durante esa reunión manifestó que las organizaciones que participaban en el grupo de trabajo pedirían en un oficio que lo removieran del cargo.

El haber mencionado en este grupo de trabajo las acusaciones contra ese profesor fue el motivo por el cual López Riofrío fue denunciada por delitos al honor.

Esto ocurrió a pesar de que al menos una de las denuncias ya era una denuncia formal, realizada por la vía administrativa por una mujer que realizaba su servicio social en la Universidad Michoacana.

Sin embargo, por no contar la universidad con un protocolo para proteger a mujeres de la violencia, únicamente se señaló que existía un ambiente enrarecido en la facultad, sin que hubiera una reprimenda o acusación formal contra el profesor.

Ahora, la activista fue vinculada a proceso por el juez de oralidad Ariel Montoya Romero, que al revisar la causa 28/201 presentada en la Procuraduría General de Justicia del Estado, quien consideró que existían los elementos para presumir la probable comisión del delito de ataque al honor.

La Fiscalía logró esta vinculación a proceso al argumentar que la activista debió acompañar a la presunta víctima a presentar la denuncia ante instancias correspondientes y no exponer públicamente en el grupo de trabajo las acusaciones contra el profesor.

Esto a pesar de que la defensa de la activista explicó que lo que López Riofrío buscaba era que se tomaran medidas sobre quiénes participaban en el grupo de trabajo de la Alerta de Violencia de Género.

Incluso, afirmaron, estos señalamientos sirvieron de criterio para que las autoridades federales establecieran que quienes forman este tipo de grupos de trabajo presenten un documento jurando no tener denuncias por violaciones a los derechos de las mujeres.

Activistas están solicitando, a través de la página de Coordinación de Feministas de Michoacán, una protesta contra esta vinculación a proceso, pues en la práctica lo que están causando este tipo de denuncias por delitos al honor es que las activistas que apoyan a las víctimas sean criminalizadas y tengan que guardar silencio incluso cuando están buscando alertar a otras mujeres contra posibles acosadores.

¡Apoya la petición en Change.org!