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Acoso Sexual

Fotógrafo es denunciado por acoso y abuso

By | Acoso Sexual, Denuncia Pública, Redes Sociales | No Comments
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“Me dijo que quería hacerme una sesión de fotos. Quedé con él y desde el principio no paré de sentirme incómoda. Todo el rato buscaba el contacto físico: me acariciaba la pierna, me decía que me sentara a su lado, me tocaba los labios…Yo me quitaba y creo que aunque no dijera nada estaba claro que no me sentía cómoda. Pero daba igual, él seguía insistiendo”.

 

La activista y modelo española Margalida María, (@margalidamariax en Instagram), recibió muchas historias como la anterior. Situaciones que muchas chicas le contaban sobre cómo habían sido acosadas por el fotógrafo en las sesiones de trabajo  Danilson Gómez, conocido en esa red social como @Longshoots_.

El inicio de esta serie de denuncias, se dió a partir del testimonio en el que Margalida María denunció a través de sus ‘stories’ desde su cuenta en Instagram, las acciones y actitudes poco profesionales de Danilson. En ese momento, empezó a recibir decenas de mensajes de otras mujeres que se habían sentido acosadas por el mismo fotógrafo.

Cada mensaje demostraba la forma repetida de proceder del fotógrafo: contactaba a mujeres a través de las redes sociales para proponerles una sesión de fotos, las invitaba a su casa, les pedía dinero por su trabajo y después terminaba por preguntarles si “nunca habían probado a un negro”.

Raquel Córcoles, conocida también como Moderna de Pueblo, brindó su apoyo a Margalida. Llama a Danilson, “Follógrafo” y compartió que el acoso que está recibiendo Margalida va desde el clásico “qué vas a ser modelo con lo fea que eres” hasta “no sabes cómo llamar la atención”.

Realizó una ilustración con el tema, misma que publicó en la red social, invitando a visibilizar la situación y a denunciar el acoso donde se presente.

“No son babosos, son acosadores. No somos tontitas y hemos empezado a hablar. Estés en la profesión que estés.”

Me ha indignado mucho ver lo que revelaba @margalidamariax sobre el acoso que han sentido muchas mujeres al trabajar con el fotógrafo @longshoots_ (podéis verlo en su stories) Ya le están cayendo mil insultos A ELLA. Desde el clásico "qué vas a ser modelo con lo fea que eres" hasta "no sabes cómo llamar la atención". Pero somos más las que te apoyamos, desde aquí te doy las gracias porque la única manera de que otras no pasen por experiencias asquerosas es que las que ya hemos pasado por ellas hablemos. Antes no era consciente de qué era un "abuso de poder" y ahora lo veo más claro que nunca. A los 20 años, cuando buscaba prácticas en el mundo de la publi, por ejemplo, me citó para una entrevista Mr.JefazoImportante y me hizo sentir que si le "bailaba el agua" conseguiría el puesto. "Eres muy guapa, como todas las que trabajan aquí.", me soltó a 10 cm de mi cara mientras me tenía en su despacho a oscuras cuando todo el mundo se había ido a casa. Salí de ahí y antes de llegar a mi casa vomité en la calle por el asco de lo vivido. Pero nunca pensé en que eso había sido un "abuso de poder". Me eché la culpa por ser tan inocente y tontita y simplemente pensé que era un baboso más. No son babosos, son acosadores. No somos tontitas y hemos empezado a hablar. Estés en la profesión que estés, #cuéntalo

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Actualmente existe la cuenta @follografos_espana para denunciar públicamente los casos de acoso sexual y emprender medidas legales para frenar todo esto.


Actualización: Mayo 10, 2018.

Margalida ha cerrado su cuenta en Instagram, debido al acoso constante y creciente que ha recibido a partir de su denuncia.

#25N Movilización Nacional Contra el Acoso Digital

By | Acoso Sexual, Autocuidado, Autodefensa, Campañas, Ciberactivismo, Denuncia Pública, Difusión, Eco, Feminismo, Legal, Medios, Políticas Públicas, Redes Sociales, Respuesta Pública, Seguridad, Tecnología | No Comments
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Hasta hace relativamente poco tiempo, la idea del acoso digital (en redes y medio electrónicos) y sus efectos parecían ser una más de las “desventajas” que supone ser habitantes de un mundo cada vez más conectado. La realidad es que el respeto a la privacidad, a la imagen pública y, sobre todo, a la seguridad de nuestra información, es un asunto serio, y el vacío legal a su alrededor ha sido aprovechado por algunas personas para ejercer una forma de violencia específica, casi siempre en detrimento de mujeres que dan por terminada una relación, que denuncian acoso “real”, o que, en casos más extremos, se atreven a tener una opinión propia. La difusión de su información personal (dirección, lugar de trabajo, direcciones de correo y números telefónicos privados) ha sido una forma de venganza que busca vulnerar la seguridad de una mujer, asustarla. Conviene aclarar, por si fuera necesario, que aunque no es lo mismo que el llamado cyber-bullying, que es un problema en sí mismo, es un ejemplo todavía más violento y brutal, pues busca dañar toda la imagen pública de la víctima, incluso involucrando a compañeros de trabajo, siempre que sea posible. En cada vez más y más sociedades se ha abordado el tema, y en fechas recientes, se ha buscado en México legislar para controlar el problema. En La Cuarta, nos unimos a la campaña de Movilización Nacional contra el Acoso Digital, que se llevará a cabo a lo largo de este fin de semana, en distintas ciudades del país. Además, habrá la actividad “Tendedero de la Violencia Digital”, para que quienes deseen compartir su experiencia de acoso digital como una forma de concientizar sobre sus implicaciones, o de evidenciar el daño que causa, puedan hacerlo. Estas son unas de las razones:

  • En México no se ha imputado ni sentenciado a ninguna persona que haya violentado a una mujer en espacios digitales, precisamente por las lagunas legales y el escaso conocimiento del derecho digital por parte de las autoridades correspondientes, las mujeres no cuentan con un entorno de confianza para denunciar.
  • Algunos estados de la república no tienen policía cibernética, tampoco capacitación en materia de derechos digitales.
  • Cuando se trata de una menor de edad la tipificación y protección es por el delito de pornografía infantil que es un delito que se persigue de oficio, pero cuando es una mujer mayor de 18 años a la que han obligado a desnudarse, han acosado y exhibido en redes sociales sin consentimiento NO EXISTE NINGÚN DELITO QUE PERSEGUIR.
  • 90% de los contenidos con violencia publicados en redes sociales, tienen como víctima a una mujer o niña.
  • Facebook no tiene reglas de privacidad que protejan la dignidad humana. La última política adaptada por esta red social para contrarrestar el daño por la pornovenganza es realmente alarmante.
  • Nos preocupa que Mark Zuckerberg haya decidido convocar a miles de mujeres con miedo a ser explotadas virtualmente a subir ellas mismas sus contenidos y de esta manera se le entregue nuestra intimidad a Facebook así la red social se apropia del contenido para cifrarlo de manera que nadie más pueda volver a hacerlo púbico, o sea quiere Facebook evadir su responsabilidad y crear el pack más grande del mundo resguardado por el algortimo de esta plataforma.
  • Existen medios de comunicación que reproducen contenidos íntimos sin consentimiento, justifican sus publicaciones bajo la libertad de expresión para dañar la dignidad de las mujeres al meter a su agenda de contenidos, notas como: “Niña de calzones pequeños y apretadita fue violada”, “Lady Oxxo”, “Maestra tiene relaciones con sus alumnos y los graba” que en su mayoría son fake news pero el daño que causa a las mujeres es irreversible.

Galería de carteles por Sede

 

Participa. Lleva tu captura impresa y visibilicemos juntas esta #ViolenciaDigital que #SíExiste y #SiDaña

Las mujeres tenemos derecho a estar enojadas

Las mujeres tenemos derecho a estar enojadas

By | Acoso Sexual | No Comments
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Recientemente leía un artículo en el cual se comentaba sobre una entrevista que Access Hollywood le hizo a Uma Thurman, actriz estadounidense, sobre su opinión que las mujeres hubieran tenido el valor de hablar acerca del acoso sexual que sufrieron en manos del productor Harvey Weinstein.

La actriz expresó su opinión, primero, llamando “loable” al hecho de que se armaran de valor para denunciar, y luego, con rostro de enojo, lentamente, diciéndole a la corresponsal que no iba a decir más al respecto porque había aprendido, con el tiempo, que cuando habla con enojo usualmente se arrepiente de la forma en que se expresa, así que esperaría a sentirse menos enojada y entonces daría su opinión sobre el tema.

El derecho a estar enojadas

Y es que muchas mujeres, no únicamente las directamente afectadas por el escándalo de Weinstein, sino también aquellas que alguna vez hemos sabido (o peor aún, vivido) acoso sexual de algún tipo tenemos esa sensación de indignación y enojo a flor de piel.

¿Y cómo no sentir ira ante estos casos? Por mucho tiempo gran cantidad de mujeres han expresado que estos casos existen en todos los niveles, que son permanentes en muchas etapas de la vida, incluso. Pero quienes nos atrevemos a siquiera mencionar que existen ni siquiera parecemos tener derecho a enojarnos.

Si nos atrevemos, en la vida privada o en algún foro más público (por ejemplo, en redes sociales) a expresar nuestro enojo por alguna situación injusta nunca falla la persona (muchas veces hombre, pero también mujeres con machismo introyectado) que parece equiparar enojo (justificado o no, eso no se detienen a pensarlo siquiera) con desequilibrio, poca habilidad interpersonal, “poca feminidad” o todo esto junto y más.

Todavía recuerdo a un compañero de la preparatoria que, cada vez que expresaba apasionadamente mi opinión, sutilmente me censuraba con un “pero no te tienes que enojar”. Sigo sin entender qué horrible daño puede hacerle al mundo el hecho de que una mujer se exprese apasionadamente o, sí, que se enoje.

Considerando que el chavo en cuestión siempre se la vivía en eterno estado de ‘comedia’, aunque hubiera una situación que requiriera siquiera su seriedad, ya ni hablemos de su enojo, se puede comprender que quisiera transferir su inmadurez emocional a otras personas, sobre todo a las mujeres, y mucho más cuando al parecer su idea de “cómo debían ser” las mujeres al parecer provenía de las mujeres que aparecen en leyendas de la Edad Media.

El “amenazante” enojo de las mujeres

Es impresionante cómo a las mujeres nos censuran cuando nos enojamos en alguna forma. No importa si nos someten a discriminación, violencia, trato injusto laboral, menor paga, dobles turnos (el laboral y el de casa), debemos de “aguantarlo todo” y, si pedimos justicia, debe ser con la sonrisa en los labios, sin el menor rastro de molestia.

Ni siquiera podemos mencionar a los hombres que efectivamente aprovechan sus privilegios y su poder para acosarnos, no, porque “no todos los hombres hacen eso”. Y es que señalar a los que está comprobado que abusan implica automáticamente decir que todos son iguales, oh, sí. (Por si no se entendió el sarcasmo: no, señalar a algunos criminales malditos no tendría por qué afectar al resto de los del mismo género).

Si nos atrevemos a llamarnos feministas, entonces es porque somos mujeres enojadas eternamente, abandonadas, amargadas, incluso feas y ridículas. Sí, por el radical concepto de afirmar, como feministas, que las mujeres somos seres humanos y como seres humanos tenemos derechos, nos ‘transforma’ automáticamente en todo esto (de nuevo, sarcasmo).

Pero ¡claro que tenemos derecho a estar enojadas! Todas estas situaciones y otras mucho más terribles (trata sexual, feminicidios, violencia en todos los ámbitos) nos dan derecho a enojarnos, a expresar nuestro enojo, a exigir que paren las injusticias y las muertes.

Lo sentimos mucho, personas fiscalizadoras del tono, si cuando se lucha contra la violencia diaria y contra horrores inmencionables no se los podamos pedir con una reunión y una tacita de té, hablando cual Stepford Wives (busquen la película) y pidiendo comprensión por atrevernos a ser tan demandantes. Las mujeres tenemos derecho a estar enojadas.

Su incomodidad por vernos enojadas, sus prejuicios de que las mujeres tenemos que mantenernos siempre ecuánimes no importa lo que nos estén haciendo individual o colectivamente, eso no es lo importante. Lo importante es lo que pedimos. Y lo que pedimos requiere, como prácticamente cualquier lucha social en la historia, exigir el cambio. Pedir nunca ha resultado. No nos disculparemos por estar y permanecer enojadas.

#YoTambien #MeToo

By | Acoso Sexual, Eco, Redes Sociales, Respuesta Pública | No Comments
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“Si todas las mujeres que hemos sido sexualmente acosadas o agredidas escribiéramos #YoTambién daríamos una idea de la magnitud del problema.”

Así es como inició una campaña para visibilizar el acoso que las mujeres vivimos todos los días. Su origen está en la denuncia pública sobre los casos de acoso sexual del que fueron víctimas varias mujeres en Hollywood como ejercicio de poder que Harvey Weinstein realizó como productor de cine, ya que a la suma de denuncias se agregaron las acusaciones hacia estas mujeres, aludiendo al discurso disculpatorio de siempre: “el productor, es una persona honorable” y al revictimizador sobre “qué casualidad que ahora TODAS fueron víctimas de este hombre, pero bien que se aprovecharon de él para obtener un papel en alguna película“.

La conversación sigue y ahora cuenta con testimonios individuales de los eventos de acoso que nos han sucedido porque -lamentablemente-, este tipo de violencias las vivimos las mujeres de todas las latitudes y entornos sociales.

¡YA BASTA!